Es tu categorización como inversionista, a partir de una evaluación o cuestionario que debe realizarte el puesto de bolsa de tu elección, previo a efectuar cualquier operación a tu favor, el cual le permite identificar tus características como inversionista y, en consecuencia, las inversiones que podrían ser adecuadas para ti.
Ente los factores que el intermediario de valores o puesto de bolsa podría tomar en cuenta para determinar tu perfil se encuentran las siguientes:
- Capacidad económica integral o situación económica actual, lo que incluye identificar cuáles son tus ingresos actuales, sus montos, si son fijos o no, tu capacidad de ahorro, tus obligaciones financieras, tu patrimonio, entre otros;
- Tolerancia al riesgo, es decir, cuánto riesgo estas dispuesto a asumir con tus inversiones en el mercado de valores a cambio de un posible beneficio, lo que podría determinarse con preguntas tales como: ¿Estarías dispuesto a arriesgar tu capital parcial o totalmente a cambio de mayor rentabilidad inmediata o a futuro?;
- Conocimientos financieros y, en especial, del mercado de valores, lo que sería determinante para establecer si tienes o no los conocimientos suficientes para comprender en detalle las operaciones propuestas por tu intermediario de valores, las características del producto, si estas operaciones se ajustan a tu perfil de inversionista o apetito de riesgo, entre otros;
- Objetivos de inversión, es decir, cuál es tu meta con tu inversión en el mercado de valores, en qué planeas utilizar los recursos que obtengas con esta inversión,
- Horizonte de inversión o ¿En cuánto tiempo esperas tener de vuelta el capital invertido o alguna ganancia?
- Rentabilidad deseada, lo que se traduce en el rendimiento o ganancias que esperas con tu inversión.
Partiendo de la información que proporciones al puesto de bolsa, puedes ser catalogado como un inversionista conservador, moderado o profesional.

